6 ago. 2018

Por una CTA Autónoma de lucha, democrática y feminista



Este 8 de agosto tendrán lugar las elecciones de autoridades nacionales, provinciales y municipales de la CTA Autónoma, una oportunidad para seguir dando la pelea por una Central de trabajadorxs que esté a la altura de los desafíos de la actual etapa política. Pese a la exigencia de la Lista 6 Multicolor de postergar la elección a raíz del tratamiento en el Senado ese día de la ley de IVE, la conducción de la CTA-A sostuvo la convocatoria para el 8 de agosto (ver “8A: un día histórico”).

Esta elección se da en un contexto de fragmentación de las CTA´s que nos debilita como trabajadores y trabajadoras. Y a esa división que nos viene de arriba es necesario contraponerle una mayor participación desde las bases, para forjar herramientas sindicales de lucha que nos permitan revertir la tendencia a la baja de nuestros salarios; en defensa de los convenios colectivos y por la estabilidad laboral; para acabar con la disparidad salarial entre varones y mujeres y la violencia (de todo tipo) hacia los colectivos disidentes en los espacios laborales. Una CTA-A fuerte capaz de organizar planes de lucha sólidos construidos por lxs trabajadorxs desde cada sector de laburo.

Que sirvan además para fortalecer la unidad en las calles con los distintos sectores del movimiento obrero que quieren enfrentar el ajuste; los movimientos sociales y lxs trabajadorxs de la economía social, lxs precarizadxs de todas las ramas, la marea feminista y disidente y el movimiento estudiantil, entre tantos otros sectores en lucha de nuestro pueblo. En unidad de acción, en las calles y con protagonismo popular, debemos enfrentar las políticas de ajuste neoliberal de los gobierno nacional y provinciales y el FMI y luchar por nuestras reivindicaciones.


  • Plan de lucha unificado y progresivo. Basta de dividir las luchas. Por la más amplia unidad de acción para pelear por nuestras reivindicaciones.
  • Salario igual a la canasta familiar.
  • Prohibición de despidos en el ámbito privado y el Estado. Defensa de todos los puestos de trabajo y reincorporación de compañeros/as despedidos. 
  • No a la flexibilización laboral. Defensa de los Convenios Colectivos de Trabajo (CCT).
  • Defensa del sistema previsional de reparto. No a su reprivatización. 82% móvil para nuestros jubilados.
  • Por aumento en los montos de los programas de empleo. Trabajo con todos los derechos para lxs trabajadorxs precarizados de la economía popular.
  • Implementación efectiva del principio constitucional de igual remuneración por igual tarea.
  • Inclusión en los CCT de cláusulas de equidad de género (licencia por violencia de género, ampliación de las licencias paternales por nacimiento de hijo/a, espacios de cuidado para niñxs en los lugares de trabajo, etc.). 
  • Por la implementación del cupo laboral trans.
  • Basta de represión a las luchas populares. Abajo la ofensiva represiva del gobierno.


La Lista 6 MULTICOLOR

En este camino, decidimos conformar una lista de oposición a nivel nacional, unitaria y amplia, basada en experiencias reales de construcción que transitamos día a día junto a distintas corrientes político-sindicales antiburocráticas y de lucha. Impulsamos la Lista 6 Multicolor en numerosas provincias, CABA y más de 30 distritos de la provincia de Buenos Aires, de conjunto con sectores con los que compartimos además el convencimiento por una opción antiburocrática y de lucha para nuestros sindicatos, como las agrupaciones ATE Desde Debajo de CABA y Víctor Choque en ATE-Provincia de Bs As; UNIDA en AGD-UBA; Docentes Universitarios, Profesionales de la Salud y estatales de la CPS Rompiendo Cadenas, la Haroldo Conti en Ademys, entre otros. 
                                                       
Este año se realizaron tres convocatorias a elecciones diferentes, una por cada fracción de la Central, división que es responsabilidad de sus conducciones históricas enfrascadas en una disputa internista. La CTA nació en 1992 como una herramienta de lucha en un contexto similar al que vivimos hoy; esta situación actual no hace más que debilitar la organización de la clase trabajadora a la hora de enfrentar políticas regresivas para la vida de todxs. 
                                                       
Entendemos que para enfrentar a gobiernos antipopulares como el de Cambiemos es imprescindible, en el plano sindical, la construcción de herramientas gremiales que desarrollen un modelo sindical participativo, de lucha, solidario, plural, democrático y feminista. Solamente construyendo una CTA-A fuerte y en pie de lucha podemos aportar a la defensa de nuestras condiciones de trabajo; por políticas públicas integrales y de calidad a favor del pueblo trabajador;  que se plante por una salud pública y de calidad, por una educación laica y transformadora al alcance de todxs en todos sus niveles; por viviendas populares y la urbanización de las barriadas y villas más postergadas; respaldando las conquistas de más de 30 años de lucha de los organismos de Derechos Humanos y enfrentando la avanzada represiva del Estado.
                                                       

Para alcanzar estos objetivos es imprescindible una CTA-A que se democratice en todas sus instancias y sea expresión concreta de una opción sindical alternativa al de las burocracias sindicales anquilosadas y entreguistas de la CGT, cómplices del ajuste del gobierno de Cambiemos. 
- Por una CTA-A de lucha, democrática y feminista, independiente de todos los gobiernos y con autonomía de los partidos.
- Reforma de los Estatutos para su efectiva democratización.
- Por igualdad de género efectiva en todas las instancias de dirección de la Central.
- Reconocimiento y participación de las minorías en los ámbitos de conducción de la CTA-A.