9 feb. 2018

Gatillo encerrado: Otra estafa del SUTECBA en la Ciudad

Durante esta semana el SUTECBA se encargó de informar y festejar la aplicación de la cláusula gatillo correspondiente a la paritaria 2017. De esta manera lxs trabajadorxs de planta permanente y transitoria de la Ciudad de Buenos Aires recibirán un aumento de un 3% a partir de marzo y el pago por única vez de un bono de $5000 el 22/02. El macrismo y su sindicato amigo se encargaron de presentar este acuerdo como una gran conquista omitiendo cualquier referencia a la situación en que nos encontramos hoy lxs estatales.

A días de anunciar nuevos tarifazos, que se suman a los ya amontonados sobre la espalda de cada compañero, se despachan con este acuerdo que llega tarde y es insuficiente.
Tarde porque según el acta paritaria de 2017 la aplicación de la cláusula en cuestión debía ser a partir de septiembre de dicho año para anticiparse a la inflación de estos ásperos meses.
Insuficiente porque el 3% significará menos de $500 en los bolsillos de cada compañerx y el bono de $5000 será por única vez y no estará contemplado a la hora de calcular el próximo aguinaldo.

El Gobierno de la Ciudad nos discrimina y nos sentencia a salarios de pobreza

En primer lugar se debe aclarar que el acuerdo alcanzado no incluye a trabajadorxs contratados/as como locación de servicios, tercerizadxs por ONGs, universidades o empresas. Estxs constituyen una parte muy importante de lxs trabajadorxs que realizan tareas fundamentales en el sostenimiento de las políticas públicas en la Ciudad, pero para el SUTECBA no son estatales y sistemáticamente se ha encargado de ningunearlos en sus espurias negociaciones con el macrismo.

El Gobierno de la Ciudad sigue así cometiendo fraude laboral con el beneplácito de su mano derecha sindical, de la misma manera que sigue sin aplicar el punto sexto del acta paritaria de 2017 donde se comprometió a iniciar los pases a planta transitoria en octubre de ese año.

Por otra parte, debemos recordar que la mayoría de lxs trabajadorxs de planta permanente y transitoria de la Ciudad de Buenos Aires perciben al día de hoy sueldos que se encuentran por debajo de la línea de la pobreza. Estos salarios rondan los $16.000 cuando la misma Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad informó en diciembre de 2017 que una familia necesitaba $16.800 para no ser pobre y $27.300 para alcanzar la canasta total de consumo familiar.

El primer paso para resistir es no dejar de preguntarnos cómo avanzar.

La estrategia del Gobierno y sus amigos para que consideremos como un triunfo el acuerdo que nos imponen es generalizar el miedo a perder la fuente de laburo. De esa manera pretenden que dejemos de preguntarnos qué nos corresponde y desviemos nuestra atención hacia qué es lo que no queremos perder.
Nosotrxs necesitamos construir la más amplia unidad para revertir los despidos en el Canal Ciudad y de las compas de la Mugica en la villa 31 y con esa fuerza avanzar por mejores condiciones.
Necesitamos afianzar nuestra ATE en la Ciudad,  ser más y estar más decididos/as a ir por lo que nos corresponde con osadía y creatividad, sabiendo que las mesas de negociación no darán los resultados que pretendemos a menos que lleguemos a sentarnos a partir de la presión de la lucha.
Construir desde cada sector de trabajo claridad sobre lo que nos corresponde y luchar en unidad, es el camino.