3 oct. 2016

PARO del 27/9: UNA OPORTUNIDAD DESPERDICIADA

El 27 de septiembre docente, estatales y otros gremios pararon y marcharon en la Ciudad de Buenos Aires. Pero lo hicieron de manera desacoplada: cada uno por su lado. Se desperdició la posibilidad de hacer una demostración de unidad y masividad frente al macrismo, dando un mensaje contundente frente al conjunto social y también hacia la conducción de la CGT que al día de hoy mantiene la tregua con “Cambiemos”. Con diferencia de 10 cuadras, hubo dos actos con reclamos muy similares. El principal punto de coincidencia reivindicativa fue la exigencia a los gobiernos de la repaertura de paritarias.

ATE pudo y debió haber sido el promotor de la articulación, pero la disputa internista primó otra vez. Si bien en el discurso los principales dirigentes plantean que es momento de buscar la unidad, en la práctica priorizan otras cuestiones. El Consejo Directivo Nacional había cometido un grueso error político al no participar de la Marcha Federal, y el Consejo Directivo Capital le devolvió “el favor” en esta ocasión. La lógica parece ser similar: un sector no participa o vacía cuando el que convoca y circunstancialmente dirige es el otro. Esta vez fue ATE Nacional el que hizo la demostración de fuerzas, movilizando muchos y muchas estatales, además de articular con CCC, CTEP y Barrios de Pie.

La Verde y Blanca, conducción de la Seccional Capital de ATE, especuló hasta último momento buscando la táctica para dañar a la Verde, conducción del Consejo Directivo Nacional, y finalmente convocó a un plenario apenas un día hábil antes del paro. Si la medida de ATE Nacional había sido “inconsulta” y llamada “desde arriba”, el plenario así convocado no se caracterizó justamente por promover el debate ni los tiempos para organizar la participación. La salida de la conducción de Capital fue marchar con CTERA (marco de alianzas principal de ATE Capital en la CTA Yasky), evitando “ir atrás de Hugo "Cachorro" Godoy”. Pero esa especulación generó que el nivel de adhesión al paro y el poder de movilización en la Ciudad fue paupérrimo, y en Nación no logró tampoco ser masivo.

El día de la movilización, en las calles camino al Congreso nos encontramos con juntas internas y seccionales como ATE Lomas o ATE Brown-Perón que sostuvimos una bandera sintetizando este necesario reclamo de Plan de Lucha y Paro Nacional.

Como venimos planteando en los plenarios y otras instancias de discusión, el desafío en este momento es construir una correlación de fuerzas más favorable, en un momento claramente defensivo. Necesitamos pegarle políticamente a Cambiemos, sin duda. Pero en ese afán, no se puede perder la especificidad gremial. En sí mismo, es bueno llenar la Plaza de Mayo. Mejor aún para el sindicato es que esa plaza llena sea el sustento para frenar los despidos y lograr reincorporaciones, discutir salario en las paritarias y lograr el pase a planta de los y las precarizadas.

El 27/9 era una oportunidad interesante de generar un hecho político y sindical de envergadura. Miles y miles de estatales y docentes en una gran marcha contra Macri apenas unas semanas después de la Marcha Federal hubiese sido un mensaje muy concreto para el gobierno y la dirigencia sindical de la CGT, que acaba de nuevamente de mostrar su nula vocación de defender los salarios. Hubiese sido una muy correcta interpretación de la necesidad que circula en los lugares de trabajo. Pero lamentablemente el faccionalismo internista se impuso, en lo que fue una gran irresponsabilidad de la dirigencia de nuestro sindicato.


Desde ATE DESDE ABAJO llamamos a democratizar desde la base cada vez más este tipo de debates para construir una verdadera unidad que logre derrotar el ajuste y conquistar nuestras reivindicaciones.