8 oct. 2016

Hacia el 31 ENM: Por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres


“Por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres” 
Rosa Luxemburgo




Una vez más, las mujeres de todo el país viajamos al Encuentro Nacional de Mujeres. Este año, la cita es en la ciudad de Rosario donde se cumple el XXXI encuentro. Allí nos encontramos, debatimos, intercambiamos, organizamos desde los distintos espacios que habitamos e intervenimos.

Como trabajadoras, este año nos vimos fuertemente afectadas por el ajuste con el que arremetió el gobierno de Cambiemos contra el pueblo trabajadorQuienes trabajamos en el Estado, sufrimos una embestida contra el empleo público a través de despidos justificados por una campaña de desprestigio hacia nuestro trabajo. Se cerraron programas, se desmantelaron direcciones, se achicó el presupuesto destinado a políticas públicas que tienen por destinatarias a poblaciones vulneradas.

En lo que respecta a políticas destinadas a las mujeres, hubo despidos en el Ministerio de Educación, particularmente en el Programa de Educación Sexual Integral encargado de formar docentes en las temáticas de embarazo adolescente, trata, violencia en los noviazgos, diversidad sexual, entre otros. También hubo despidos en el Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable del Ministerio de Salud y un virtual vaciamiento. Este Programa se encarga de la prevención de embarazos no planificados, abortos y muertes de mujeres, el acceso a tratamiento de fertilidad, la distribución de métodos anticonceptivos gratuitos en todo el país, la capacitación de equipos de salud, el acceso a información de calidad sobre salud sexual y reproductiva, la formación de promotoras/es de salud y la multiplicación de actividades de prevención en la comunidad y la posibilidad de acceso a hormonas y cirugías de modificación corporal para personas trans.

Sin embargo, la precarización en el estado es de larga data. Contratos basura, sin aguinaldo, ART, ni obra social. En muchos casos, con salarios menores a los que perciben trabajadorxs de planta por la misma tarea. Sin garantía de estabilidad laboral, ni indemnización, que facilitó la política que lleva adelante el gobierno de Cambiemos. Esta situación no cesa, cuando todavía siguen despidiendo a compañerxs de trabajo. La precarización que sufrimos se hizo patente con el femicidio de Laura Iglesias, quien trabajaba en el Patronato de Liberados en Miramar en 2013. La causa se cerró en estos días con la condena a una sola persona, sin menciones al accionar policial ni a la responsabilidad de las autoridades del organismo y del gobierno provincial.

Las mujeres somos doblemente explotadas. No recibimos pago ni reconocimiento por realizar tareas en nuestras casas, nuestro salario es un 20% menor al de los varones, hay un gran porcentaje de mujeres sostén de familia –sobre todo en los sectores más pobres– y no contamos con jardines para el cuidado de nuestrxs hijxs.

Las mujeres no somos reconocidas en nuestras capacidades para los puestos de coordinación y/o dirección y esto se repite en los sindicatos de los que participamos. La división del trabajo en función del sexo se reproduce en el hogar y en el ámbito laboral: somos la mayoría en los servicios, los trabajos de cuidado, limpieza, etc. Cuando hay mujeres en cargos gremiales son en puestos que reproducen la división del trabajo: Secretaría de la Mujer, Acción Social y/o Turismo, Tesorería, Actas y Secretaría Gremial, y nunca la secretaría general o adjunta. Así y todo, las conducciones se encuentran a cargo de varones que reproducen el hartamente conocido patriarcado. Reivindicaciones tales como igual salario por igual tarea, jardines de infancia en los lugares de trabajo, extensión de licencias por nacimiento para varones y mujeres, licencia por violencia de género, etc., no son parte de la agenda de los gremios, salvo cuando son producto de nuestra lucha.

Asimismo, denunciamos la violencia a la que cotidianamente nos someten a las mujeres por el solo hecho de serlo. Hicimos dos marchas multitudinarias por #niunamenos y nos siguen matando. Nos siguen golpeando, desapareciendo las redes de trata, nos siguen violando fuera y dentro de nuestras casas. La violencia obstétrica continúa en los hospitales y centros de salud.

La cantidad de abortos clandestinos y de mujeres que mueren a consecuencia de ello (500.000 mujeres abortan en forma clandestina y 50 mujeres mueren por año) muestra la necesidad de una ley por el aborto legal, seguro y gratuito, que garantice el derecho de todas mujeres a decidir sobre nuestros cuerpos. Necesitamos que se cumpla con el Protocolo de aborto no punible, que permite la interrupción del embarazo cuando sea producto de una violación o ponga en riesgo la salud, el bienestar físico o mental, garantizando así el cuidado integral de nuestra salud. En los últimos meses asistimos a la persecución de mujeres acusadas y detenidas por aborto. Fue el caso de Belén, detenida más de dos años en una cárcel de Tucumán y que gracias a la movilización del movimiento de mujeres logró salir en libertad. Y los casos se siguen sucediendo.

No podemos dejar de mencionar la militarización y represión que sufren quienes habitan los barrios más humildes. Todas las fuerzas de (in)seguridad (gendarmería, prefectura, policía federal, policía metropolitana) disponibles para el control social. Esto que viene ocurriendo desde ya hace años (no nos olvidamos que a Luciano Arruga lo mató la policía!), llegó en los últimos días a los medios masivos de comunicación. Tan fuerte fue el grito de Iván y Ezequiel, que los medios destinados al consumo privado se vieron obligados a reproducirlo. Dos adolescentes de 17 y 15 años fueron secuestrados y torturados por efectivos de la Gendarmería Nacional que patrulla la Villa 21-24 de Barracas. Denunciamos el terrorismo de estado, así como también la vulneración de derechos y marginación sistemática en este sector de la población.

Sabemos que no estamos solas, que miles de mujeres en todo el pías comparten nuestra lucha y con ellas nos hermanamos en este encuentro, con ellas saldremos a denunciar a quienes nos oprimen, humillan, explotan y matan.

¡Porque nuestro trabajo son tus derechos!
  • Basta de despidos en el Estado! Reincorporación de lxs trabajadorxs despedidos!
  • Basta de precarización y contratos basura! Pase a planta permanente para todxs lxs trabajadorxs!
  • No al cierre del juicio por nuestra compañera Laura Iglesias!
  • Igual salario por igual tarea!
  • Jardines materno paternales en los lugares de trabajo!
  • Extensión de licencia por nacimiento!
  • Licencia por violencia de género!
  • Cumplimiento efectivo de la Ley integral contra las violencias hacia las mujeres!
  • Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir!
  • Desmantelamiento de las redes de trata!