4 may. 2016

Asamblea a escondidas para dirimir internas (y no para salir a luchar)

El miércoles pasado tuvo lugar la Asamblea General anual de ATE Capital en la que se pone a votación la memoria y el balance de la seccional del año pasado. La particularidad de la misma de este año fue la forma semi-clandestina en la que fue convocada. Recién menos de 24 horas antes de que tenga lugar fue difundida por el correo electrónico oficial del sindicato y con la novedad de que además se convocaría en el mismo momento a una asamblea extraordinaria para discutir otros puntos.

Desde hace años venimos reclamando que la Asamblea General no sea una instancia burocrática en las que distintas tendencias miden sus respectivos tamaños sino que sea una herramienta para discutir entre afiliados y afiliadas un plan de lucha para pelear por nuestros derechos. Naturalmente la convocatoria de solo un día de anticipación impidió esto. El argumento de que el temario fue publicado en un diario se queda bastante corto y no explica por qué no se envió mail institucional, no se colgó en la web de Ate Capital y no se trabajó hacia el total de las juntas internas.

El resultado fue una asamblea mucho más chica que en otros años (menos del 4% del padrón presentes) y en la que se votaron por "unanimidad" todos los puntos que ya venían cocinados desde la conducción. Entre los más importantes se destacan las disputas que vienen teniendo entre Ate Capital y Ate Nacional, como la modificación del reglamento electoral, la aprobación de la dirección electoral (que de todos modos ya venía funcionando), y la marcha federal que viene preparando la Verde y Blanca.

Cualquier debate al interior del sindicato es saludable pero para que sea un debate real y no una imposición desde arriba es necesario darlo con el tiempo que se merece y sobre todo teniendo en cuenta la situación en la que nos encontramos hoy las y los estatales, en pleno conflicto en múltiples organismo por la reincorporación de compañeros y compañeras.

Lo mismo que hemos criticado a la conducción del Consejo Directivo Nacional por armar un plenario para discutir el estatuto a pocos días de vencer miles de contratos con motivo del nefasto decreto 254/15, cabe para este caso.

Incluso cuestiones que venimos reclamando hace tiempo como la creación de la comisión o secretaría géneros se ven en alguna medida empañadas por lo irregular del acto. Por otro lado, es llamativa la ausencia de mención a la necesidad de incluir minorías en los cuerpos orgánicos del sindicato.

Las y los afiliados tenemos posiciones sobre estos temas y tenemos que poder discutirlas.

 Desde ATE Desde Abajo volvemos a insistir una vez más en la necesidad de salir a pelear de manera unificada desde toda nuestra ATE, así como también exigirle lo propio al resto de los sindicatos estatales, sin importar las diferencias que existan. De la misma manera, entendemos que una de las condiciones necesarias para poder triunfar y ponerle el límite que corresponde al ajuste del gobierno de Macri, es la democratización de todas las instancias de nuestro sindicato.

Leer apartado "¿Qué pasó con las denuncias?"