6 abr. 2016

Profundicemos la lucha y la resistencia contra los despidos. Este es el momento.

La ola de ataques a las y los estatales pegó un nuevo salto la semana pasada. Decenas de organismos se encontraron con listados de compañerxs que habían sido echados.Ya no se sostiene el invento de los ñoquis ni las acusaciones sobre la “grasa militante”. Los despidos son parte de un plan de ajuste ortodoxo que incluye el achicamiento del Estado; por eso se atacan al empleo público.

A la vez que recibimos un duro golpe, los trabajadores y trabajadoras también estamos pegando un salto en los niveles de resistencia. Muchos organismos se han puesto de pie, destacándose los ejemplos del Ministerio de Trabajo y del de Hacienda (ex Economía). Le estamos dando un mensaje muy claro a los funcionarios: meterse con nuestro laburo no les va a ser fácil, nos defenderemos con uñas y dientes.

Al miedo y el individualismo que quiere infligir el gobierno le opusimos la solidaridad y la organización desde las bases. Hoy el Ministerio de Trabajo se encuentra prácticamente tomado por el alto grado de participación, y en Hacienda se vivieron jornadas de lucha muy intensas, incluso haciendo frente a la Policía. Nada de esto es casualidad, sino que tiene que ver con años de preparación y construcción democrática. En ellos se viene luchado de manera independiente a los gobiernos de turno.

El desarrollo y masividad de las luchas han obligado incluso a sindicatos como UPCN a mostrar algún tipo de iniciativa. Lejos de caer en cualquier disputa sectaria, creemos que debemos mostrar a nuestros compañeros y compañeras que lo nuestro no son las “internas gremiales” sino la defensa de los puestos de laburo.

También necesitamos que nuestro propio sindicato acompañe con todas sus fuerzas, poniendo en primer lugar la necesidad de defender los puestos de laburo y reincorporar a todos los despedidos, sin ningún tipo de mezquindad ni especulación política. Hay que empujar a las centrales sindicales a movilizarse y parar, no alcanza con proyectos de ley ni declaraciones de principios. Metamosle presión desde la bases.

Llamamos a apostar por la democracia de base y desde allí forjar la unidad que el momento requiere, a constituir comisiones de despedidos y familiares, a profundizar la lucha, a no confiar en nadie más que en nosotros como trabajadores y en nuestros métodos de organización.

El macrismo nos ataca en todos los frentes, pero vamos a derrotarlo si cada vez estamos más y mejor organizados.

Todos y Todas Adentro!