20 feb. 2015

En ATE construyamos una lista de lucha y desde las bases

Este 2015 se perfila como un año importante para los estatales. Tenemos que enfrentar, junto con el resto de los trabajadores/as del país, la crisis económica y su tendal de despidos y suspensiones, que en lo político muestran una derechización en todos los sectores de la clase dominante. No sólo se define en los próximos meses quién va a ser nuestro futuro patrón, tanto para los que trabajamos en el Estado Nacional como en la Ciudad; también son las elecciones de ATE, nuestro sindicato. Todos los afiliados y afiliadas tendremos la oportunidad de elegir representantes gremiales para los próximos cuatro años, tanto a nivel nacional como en el ámbito de las provincias y de nuestra seccional capital.
Es una oportunidad para mostrar qué sindicato queremos, un sindicato que nos permita cambiar la tendencia a la baja de nuestros salarios, un sindicato para poder luchar por la estabilidad laboral negada a decenas de miles en Nación y Ciudad, un sindicato fuerte que organice serios planes de lucha y construya con las y los trabajadores en cada  sector de trabajo.
Desde ATE Desde Abajo pensamos que es indispensable construir una alternativa electoral real que pueda hacerle frente a las dos fracciones que componen el Consejo Directivo de nuestra seccional, que con su orientación política y su coyuntural enfrentamiento están vaciando, fragmentando y paralizando nuestra herramienta gremial.
En la seccional Capital, unos intentan encolumnar toda iniciativa tras los pasos de Micheli y De Genaro (candidato a presidente por Unidad Popular), con medidas que salen “por decreto” y sin debate real en los sectores, o buscan enfrentar al kirchnerismo de espaldas a los compañeros y compañeras.  Mientras que “La 102” y la lista Azul se dedican a impulsar medidas testimoniales en Ciudad frente a un enemigo tan duro como el macrismo, juntando legisladores y candidatos kirchneristas, dando cuenta que privilegian la construcción político-electoral del Gobierno Nacional en la Ciudad y no la articulación con laburantes en lucha en otros sectores; y a nivel gremial se dedican a construir un perfil al mejor estilo “UPCN políticamente correcto”, priorizando el reunionismo inconducente con funcionarios por sobre la Asamblea, la discusión y la disputa desde la base.
En ATE a nivel nacional, también las disputas están a la orden del día. La Lista Verde se encuentra en una interna donde se está dirimiendo la hegemonía entre proyectos políticos partidarios (e incluso al interior de estos) para el control del sindicato. El ala michellista busca tensionar su interna con el ala vinculada a Fuentes (afín a De Genaro), quien busca una lista de “unidad” (sin principios) con todos los sectores del gremio con tal de continuar cuatro años más en la Secretaría General. Por otro lado la Lista Azul que responde a Yasky, se mantiene prácticamente ausente de cualquier movilización, y apela a los sectores K de la verde, como la 102, para oponerse a lo que a la lista que finalmente arme la Anusate.
En este escenario, tenemos como referencia la experiencia de los compañeros y compañeras de ATE Sur, quienes en Lomas de Zamora y Almirante Brown-Pte. Perón recuperaron las seccionales con organización, participación y lucha.
Por eso, quienes apostamos a construir un ATE Capital que pueda hacerle frente a la dura situación que padecemos diariamente las y los estatales, creemos que es posible una propuesta que continúe el camino trazado con la conformación de la Lista Bermellón. Esta lista, llevada adelante por sectores antiburocráticos de ATE para las elecciones del año 2011, fue un gran paso hacia la unidad de quienes queremos un sindicato de base y de lucha, con independencia de los gobiernos de turno. Quienes la conformamos hemos avanzado en la construcción en nuestros sectores, recuperado juntas interna y protagonizado luchas relevantes, lo que nos motiva a que encaremos una nueva experiencia superadora de la anterior.
Tenemos por delante el importante desafío de poder construir una lista a nivel nacional y en nuestra seccional que pueda plantearse recuperar nuestro sindicato, para ponerlo al servicio de los trabajadores y las trabajadoras. Una lista donde convivan distintas tendencias, para construir un ATE democrática, de lucha, participativa, independiente de los partidos patronales, e independiente de los personalismos que predominan en nuestra Asociación.

Podemos construir entre diversos sectores políticos y gremiales una alternativa electoral para ATE, que ponga por delante los intereses de los trabajadores, que termine con la parálisis y con el seguidismo a proyectos políticos partidarios centroizquierdistas y/o patronales. Una lista donde confluyamos, con nuestras diferencias, aquellos que nos encontramos poniéndole el cuerpo a los conflictos, en la calle y todos los días construyendo en nuestros sectores de trabajo.

10 feb. 2015

Organicemos la pelea por el poder adquisitivo perdido y para terminar con la precarización


En el año 2014 la pérdida del poder adquisitivo fue agobiante para los trabajadores/as estatales de la Nación y la Ciudad. La paritaria firmada en ambos paritarias no permitió mejorar los niveles salariales ya de por sí atrasados y alejados de la canasta familiar ($12.000), ni ganarle a las altas tasas de inflación que provocó la devaluación.
Una suma fija de $4000 mensuales podría paliar provisoriamente la situación salarial de miles de compañeros/as hasta que se firme la paritaria, que debería estar en el orden del 40% para comenzar a recuperar lo perdido en las paritarias pasadas.
El año pasado en ATE Capital quedaron lanzadas luchas sectoriales valiosas pero que no lograron por si solas desandar ese camino descendente. No alcanzan con procesos como el del Ministerio de Economía de Nación o el de Promoción Social de Ciudad, la lucha debe encararse desde otra escala si queremos revertir una relación de fuerzas que nos es adversa.
Este año tenemos el desafío es poder ponernos en pie de lucha para recuperar lo perdido el año pasado. No se trata de peleas que puedan darse sectorialmente: para poder cambiar la tendencia a la baja de los salarios reales de las y los estatales necesitamos un plan de lucha organizado desde el sindicato, discutido con nuestros compañeros/as y que involucre a todos los sectores.
No es el único desafío del año. El recambio político en este año de elecciones nos llama a necesitar encarar con más fuerza la lucha por la estabilidad laboral, negada a decenas de miles en Nación y Ciudad. El limitado pase a planta del macrismo, así como los acotadísimos concursos en los nacionales del SINEP (7500 para 40.000 trabajadores contratados por “Res. 48” o “Ley Marco” y un enorme número de contratados/as y tercerizados/as) están muy lejos de ser la solución definitiva al problema más urgente de la precarización, y no presentan ningún paso positivo hacia un verdadero régimen de carrera administrativa.
Estos dos ejes no son novedosos para las y los trabajadores estatales. Lo que puede ser novedoso es la realización de un plan de lucha que nos permita dar una pelea de conjunto, fortaleciendo la construcción en las dependencias más activas y bregando por contagiar a los sectores más inmovilizados.
El telón de fondo para esta pelea son los despidos que hay que revertir en el PAMI Escucha, la Subsecretaría de Trabajo y Estadísticas y Censos de CABA. No hay posibilidad de poner en pie ningún tipo de plan de lucha si los delegados/as son cuestionados en lo más básico, su propio puesto de trabajo. Las medidas de lucha de estos sectores deberían encontrar a todos los sectores del sindicato defendiendo a los compañeros/as. La mezquindad política en este ámbito no puede ser gratuita, es una política que liquida nuestra propia organización gremial.
Esperamos que el plenario sea una posibilidad de discutir estas u otras propuestas programáticas y darle un cauce a la lucha que nuestras condiciones salariales, de trabajo y organizativas necesitan.
ATE Desde Abajo
10 de febrero 2015