28 may. 2014

Nuestra posición ante las elecciones de la CTA



Si decidís ir a votar, no lo hagas por el michelismo

El próximo 29 de mayo se llevarán a cabo las elecciones de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) del sector que encabeza el dirigente de ATE Pablo Micheli, acompañado por otras fuerzas provenientes de la izquierda como el MST y el PCR. Con estos comicios se produce el último capítulo de la ruptura burocrática sucedida en las elecciones de 2010 entre los sectores de Yasky y Micheli, que partieron a nuestra Central en función de los proyectos políticos patronales al servicio de los cuales cada fracción pretendía poner a nuestra Central.

Por un lado, Yasky y su “kirchnerismo crítico” de aquel entonces que empujaba a la CTA hacia los despachos oficiales, hasta llegar al punto hoy de convertir a su conducción en cotillón de decorado de los discursos presidenciales en Casa Rosada. Por el otro, la apuesta de Micheli, De Gennaro y Lozano, en el marco del extinto FAP, queriendo atar el rumbo de la Central al trayecto político de ese engendro de centroizquierda sojera, aliado incondicional de la “Mesa de Enlace" de las patronales agrarias.

La ruptura por arriba de la CTA golpeó a los sindicatos y trabajadores/as de base, que asistieron al estallido de su Central casi como convidados de piedra. Así llegamos, en el caso de la fracción encabezada por Micheli, a estas elecciones amañanadas y muy poco representativas, reducidas a la influencia del aparato nacional de ATE, con algún acompañamiento de otros gremios estatales; muy pero muy poco desarrollo entre sectores privados y una cantidad industrial de sellos fantasmas de sindicatos paralelos a los de la CGT sin existencia real.

En este contexto, la actual conducción michelista de la Central pretende mantener  su hegemonía y para ello apeló a todos los métodos burocráticos a su alcance, siendo el dibujo antojadizo de padrones y seccionales, según las conveniencias de determinadas camarillas dirigentes, la principal herramienta fraudulenta.  El michelismo necesita revalidar su conducción con un triunfo amplio frente a expresiones opositoras, como una manera de demostrar públicamente la vigencia de la “democracia sindical” en la Central.

Debemos lamentar que frente a estas maniobras burocráticas, no se haya logrado poner en pie una alternativa unitaria opositora a nivel nacional, en la que confluyan todos los sectores de lucha, antiburocráticos y clasistas. Entendemos que esta ausencia es responsabilidad fundamental de las principales fuerzas de izquierda con desarrollo nacional, que incluso aún siendo parte de una iniciativa electoral común en el plano político superestructural, fueron incapaces de sentar acuerdos mínimos para una intervención común en el terreno sindical, a raíz de sus disputas internistas.

Este retroceso político del conjunto de los sectores antiburocráticos y de lucha, sin distinciones, hoy deja sin referencia ni genuina opción nacional a las y los trabajadores de distintos sindicatos de nuestra CTA que apuestan a una transformación de fondo de la Central, y coinciden políticamente para ello con la necesidad de consolidar una opción opositora a la conducción al michelismo.

La misma ausencia de alternativa genuina y unitaria se reproduce en nuestra Seccional Capital, que el michelismo -de forma discrecional y carente de cualquier criterio político sensato- decidió dividir en tres regionales (Norte, Centro y Sur), cuando salta a la vista la debilidad notoria de nuestra Central en uno de los distritos más importantes de nuestro país.

Por estas razones, frente a las elecciones del 29 de mayo, desde ATE Desde Abajo denunciamos su carácter fraudulento; señalamos su escasísima representatividad y decimos públicamente que, dada la ausencia de una opción unitaria que pueda hacerle frente a la burocracia michelista, si decidís ir a votar, lo hagas por cualquiera de las listas de oposición.

ATE Desde Abajo
27 de mayo de 2014