18 abr. 2013

Paro vacío, paro vaciado: consecuencias de una fractura.

El jueves 11/04 finalmente se llevó a cabo el paro de la seccional Capital que fue votado en el marco del último plenario general de delegados. La medida de fuerza surgió del plenario que se vistió de ruptura, con la retirada del sector que referencia la agrupación “la 102” y donde se cristalizó la fractura de la seccional Capital de la ATE.

En este contexto la convocatoria del paro fue impulsada por uno de los referentes de la agrupación Verde Anusate, Rodolfo Arrechea, vocal del actual consejo directivo nacional que busca proyectarse como el interlocutor político ante la patronal macrista. Resultó llamativa la prisa con que se convocó al paro. La propuesta daba tres días hábiles para trabajarlo en cada sector, con un feriado largo de por medio.

Ante este apuro por sacar una medida de fuerza, necesaria sin duda para el conjunto de lo estatales de la ciudad, desde los sectores que apoyaban  la construcción de un plan de lucha unificado, se advertían los riesgos de llamar a un paro con tan poco tiempo de anticipación.

Desoyendo las propuestas de estos sectores de fortalecerlo, convocando asambleas en los sectores de trabajo para nutrir la medida apostando a la legitimidad y la masividad, desconociendo el momento histórico que está atravesando la seccional Capital, y negando la fortaleza con la que cuenta el macrismo (en complicidad con la burocracia del SUTECBA) se votó un paro express, en un plenario diezmado por propios y ajenos.

La jornada del 11/04 será recordada (o ni siquiera) como una de las más débiles que realizó ATE en la Ciudad de Buenos Aires, tanto en capacidad de movilización como de repercusión. Lo que se vio fue un paro vacío por no contar con los trabajadores y trabajadoras como protagonistas de una jornada de lucha; y un paro vaciado, por el sector que se retiró del plenario de delegados desconociendo el ámbito democrático con el que contamos en nuestra Seccional.

Este escenario deja expuesto al sindicato ante la patronal de manera irresponsable; y con él, a todos y todas las trabajadoras que, con mucho esfuerzo y dedicación, nos organizamos y construimos día a día este sindicato. Y hacia adentro, deslegitima aún más la herramienta gremial en un contexto enrarecido por la crisis de la conducción de la Seccional.

Hacemos un llamado a todas las y los estatales organizados en ATE Capital a ponernos a la altura de las circunstancias, anteponiendo los intereses de las y los trabajadores estatales por sobre cualquier otro interés. Respetando y haciendo respetar la democracia de base y los ámbitos orgánicos para construir una agenda reivindicativa que nos muestre el camino para luchar por lo que nos corresponde.

Ante estos métodos burocráticos, la fragmentación y las disputa dentro del sindicato, desde las bases tenemos que imponernos generando instancias democráticas, con vocación de unidad ante las patronales y luchar por la conquista de todos nuestros derechos.

ATE DESDE ABAJO - 15 DE MARZO ESTATALES DE BASE Capital